Por Fernando Corvalán
Mis amigos, los cuervos
- 19.09.2004
Desde que me acuerdo, siempre me sentí amigo
de los Cuervos.
Cuando era un jovencito que aún no me afeitaba,
tenía un par de amigos en el colegio que eran hinchas de San Lorenzo,
y aunque parezca mentira, entre los tres sentíamos una "atracción"
especial por los colores del otro, yo por los de ellos y ellos por los mios.
Demás está decir, que cada lunes, ellos
estaban al lado mio y de los demás canallas en cada "enfrentamiento"
con los demás compañeros en los recreos, durante los comentarios
de los resultados de los partidos del domingo anterior, porque claro, había
muchos de River, de Boca, del Rojo, es que ante la falta de títulos
logrados por los equipos de la Ciudad (a fines de los ´60), los chicos
se hacían hinchas del campeón de turno...
Recuerdo que mis amigos Cuervos, defendían la
"posición" del Canalla como si fuera propia, y por supuesto
yo hacía lo mismo con ellos, porque en esos días, la cordialidad
entre las dos hinchadas, era sólo comparable con la de los hermanos
de Chaca.
Los domingos que jugaban Central y San Lorenzo en Rosario,
un par de horas antes del partido, se encontraban las dos hinchadas para comer
un asado, se cambiaban camisetas y gorritos, con "El Tula" y "Milanesa",
jefes de las hinchadas, al frente del grupo, asado que era famoso por los
hectolítros de tinto que se consumían...
También recuerdo, que las dos hinchadas formaban
dos equipos de 11 jugadores, cada equipo lucía las viejas camisetas
de piqué de sus amores, con suplentes y todo, D.T., masajista y hasta
aguatero, y antes del partido de la reserva, jugaban un partido...¡madre
mía!, ¡que "espectáculo"!, normalmente terminaban
jugando los 11 de cada equipo más todos los suplentes...
Al romperse esa amistad, me dejó un sabor amargo,
seguramente al igual que a miles de Canallas y por supuesto también,
a otros miles de Cuervos que sentían mucho afecto por nuestros colores,
es una pena que ya no seamos amigos... bueno, no es que no seamos amigos,
porque yo no siento que los Canallas y Cuervos seamos "enemigos",
salvo el pequeño grupo de ambos equipos que "dicen" que si.
Es una verdadera pena que ya no haya el cambio de
camisetas, gorritos, etc. etc. que había antaño, es una pena
que ya no veamos a la hinchada de San lorenzo cuando nos visita, con muchísimas
camisetas Auriazules, es una pena que ya no les hagamos el aguante al Cuervo
cuando juega en el chiquero, y que ellos no nos hagan el aguante en Bs. As.
cuando el Canalla juega contra cualquiera de "ellos"...
En fin, los tiempos pasan y las cosas cambian, pero
lo que nunca debería de haber cambiado es el cariño y el respeto
que ambas hinchadas sentían por los otros colores.
Aunque yo actualmente, al igual que un par de Cuervos
que conocí aquí en Mallorca, seguimos sintiendo por el otro
equipo ese reconocimiento de tantísimos años que seguramente,
la mayoría de Canallas y Cuervos, algún día volverán
a sentir.
Realmente me gustaría que ésta tarde,
cuando el primer equipo de San Lorenzo pise el verde de Arroyito, la hinchada
de Central los reciba con ese aplauso cerrado con el que siempre los recibió,
y a su vez cuando salte a la cancha el Nuestro, desde las bandejas de Cordiviola
me gustaría que se escuche, entre la ovación del recibimiento
del Pueblo Canalla, los aplausos de la hinchada visitante...
Tal vez pida algo imposible, pero aunque no se logre
nuevamente esa armonía con la que convivimos durante tantos años,
(armonía que me alegraría si se restableciera pronto), yo, seguiré
sintiéndome amigo de la gente de San Lorenzo.
Fernando Corvalán
Corresponsal en Mallorca - España
fer@canalla.com