De: Flavia Pronzato
Enviado: 3 de marzo de 2001
Asunto: Desde España
Bueno, la anécdota es corta pero creo que vale la pena contarla.
Hace un par de semanas presencié en El Madrigal (el estadio del Villarreal), el partido Villarreal -Valladolid.
A los que nos gusta el fútbol, presenciar un partido en vivo y en directo se constituye en un buen plan sin lugar a dudas y, estando lejos de casa sin poder ver a mi Central, qué mejor que otro equipo que lleva los mismos colores y del cual es hincha mi novio.
No voy a ocultar mi simpatía por el Villarreal, así que confieso que me pasé una buena parte del partido haciendo fuerza para que gane... hasta que pasó lo que pasó.
En un momento me doy cuenta, que el que jugaba de dos para el Valladolid era Heinze, ex pecho frío. Casi sería obvio decir, que el resto del partido no me importaba tanto que gane el Villarreal como QUE PIERDA HEINZE.
Pero no me conformaba con eso (que por suerte sucedió!!!!!), sino que sabía que se tenía que enterar que a 10.000 km de ese chiquero, había un canalla dispuesto a recordarle que estamos en todas partes y somos más y mejores. Entonces, aprovechando que estaba en la segunda fila de la platea (sabrán que aquí el césped y la tribuna están muy cerca, la línea del lateral estaría a tres metros como mucho), esperé pacientemente a que se diera la oportunidad... y casi llegando al final del partido, el pecho frío justo tuvo que sacar un lateral delante de mi nariz. Entonces me levanté y con todas las ganas le grité (dos veces, para que quede claro) "LEPROSO, BURRO", algo que los de alrededor sólo entendieron a medias, pero qué importa que no sepan qué es un leproso, qué más da, y lo de burro lo dije para que sí lo entiendan todos, por supuesto.
Lo que sí les aseguro, es que hay alguien, además de mi novio y yo, y que estaba a tres metros de distancia, que entendió perfecta y completamente lo que significaba... Heinze, burro, pecho frío, fue un placer.
Muchos besos desde España,
Flavia Pronzato.