WebRing Canalla | | Acerca de este sitio

 

 

Volver al Anecdotario

 

 

Por María Leandra Vilches

Lagrimas desde Barcelona

 

 

 

- 18.08.2002

Hola CANALLAS:

Acabo de leer la anécdota de Malagamba, y me paso lo mismo que a él, desde hace un mes y medio estoy viviendo en Barcelona, con todo el dolor de mi alma tuve que dejar mi querida Rosario, porque si seguía allí, "me comían los piojos", culpa de nuestros "queridos" gobernantes; y lo más doloroso es no poder estar en el Gigante como lo hacía desde pequeña alentando, disfrutando, sufriendo, llorando y gozando cada partido de LACADO.

Vienen a mi mente, miles de anécdotas... la final de la Conmebol, cuando mi novio saltó al campo después del partido y agarró un puñado de césped, como pronto llegaba Navidad, compré un frasquito de vidrio con tapa de corcho, lo llené con el césped "mágico", le puse dos cintitas, una azul y otra amarilla, lo etiqueté con la fecha y la ocasión , lo envolví en papel de regalo, y se lo puse en el arbolito para mi papá. Casi se muere cuando llego el momento de abrir los regalos, se puso a llorar, porque a ese partido no pudo ir, se lo prohibió el médico por el corazón. Hasta hoy lo tiene en un lugar especial.

Otra que se me viene a la memoria es un partido con Boca en el Gigante. Jugaban el negro Tchami, Maradona, Caniggia, etc, hacía un frío de locos, (sábado por la noche), ese día fui a platea de Cordiviola, estábamos parados en los asientos, y cuando el Rifle le atajó el penal al Diego, saltamos, pero cuando caímos, la fila de asientos se arrancó del cemento y quedamos desparramados en el piso...

También, el día que viajamos a Gimnasia y Esgrima La Plata, en el 99, llovía a cántaros, nos tapábamos con una bandera de Rolling Stone de Pichincha, cuando salimos de la cancha, nos agarraron a piedrazos el micro, pero mucho no nos importó, porque empezábamos a saborear Libertadores , la pelea por el campeonato y los goles de Juanchi Pizzi.

Otra, del partido con nuestros hijos en el Gigante (99), nos quedamos en el bar del club a esperar a "las barbies leprosas" para decirles algunas "cositas", éramos todas mujeres, los pechos nos insultaron mal y hacían señas de mal gusto. Nosotras no nos callamos y un "policía pecho" nos quiso llevar detenidas. Se armó un revuelo bárbaro, lo único que faltaba, detenidas por un pecho, pero llego otro, de los nuestros y encima con mas chapa y lo retó, así que salimos airosas.

La otra y la más triste fue antes de venir, el 27 de marzo 2002, ese día me casé, jugábamos con Boca, debutaba el Flaco Menotti en el Gigante, y yo... con mi marido (canalla obviamente) escuchando el partido, mitad en el hotel y mitad en el auto rumbo al salón de fiestas.

Todas esas cosas, sólo te las hace sentir Rosario Central, cuando leí la anécdota de Malagamba, me rodaron lagrimas por las mejillas... De dolor, de emoción, de impotencia, de alegría y de no sentirme sola en estos sentimientos, por los hijos de mil puta de los políticos, que sólo por su culpa los canallas tenemos que sufrir lejos de nuestra ciudad y de nuestra pasión que es Central.

Desde aquí, un abrazo enorme para todos los Canallas desparramados por el mundo y deseo que cada final de partido salgamos a festejar con banderas y camisetas en el lugar del mundo donde cada uno nos encontremos. Un abrazo también para todo el equipo de Canalla.com, que gracias a ellos tenemos la información y este espacio para comunicarnos.

Besos a todos

María Leandra Vilches