Por Mauro González
Qué zurda Mario, eh...???
- 22.01.2002
El sábado por la tarde paseaba con mi esposa por el complejo Jumbo/Easy de Pilar (cerca de donde vivo) y me encontré en la góndola de productos congelados a un amigo de la casa..., ahí estaba Mario Zanabria (me dicen que vive en Mapuche, un country de la zona).
"Qué zurda Mario, eh...???", le dije, pero no entendió la sutileza y me miró con cara de contento y agrandado como diciendo... "te doy un autógrafo pibe...?".
Ahí nomás, y aprovechando el estado de ánimo del dueño de la toalla, fuí hasta el auto y me puse la Umbro a rayas finitas que había usado el viernes para un picado en el barrio y que a esa altura volteaba con el tufo, pero no importaba.
Agarré a mi jermu del brazo, busqué al canoso pechifresco, me paré detrás y empecé a hablar en voz alta haciéndome el desentendido,
"... y después, al ver que les íbamos a llenar la canasta aún más, fingieron que uno estaba lesionado y ABANDONARON...!!!".
Y seguí..., "Ese 4 a 0 fué histórico y ñubel nunca nunca pero nunca lo va a poder revertir. Mirá, mirá lo que canta la hinchada cuando se acuerdan de la huida...".
Y empecé... "En la cancha vos podés perder, en la cancha vos podés ganar, lo que nunca vos podés hacer es cagarte y abandonar...".
Y grité... "Vamo lacadé 4 a 0, ñubel se cagó y se fueron, vamo lacadé...".
Ahí fué cuando Zanabria no aguantó más y se dió vuelta para mandarme a cagar, pero se ve que se encandiló con el azul y amarillo de mi camiseta y sólo atinó a decirme:
"Che, pero ya pasó mucho tiempo...".
La cosa terminó cuando le dí la mano diciéndole:
"Gracias Zanabria, ni te imaginás la alegría que nos diste..."
Y se fué..., enojado con sí mismo seguramente y con un sentimiento de fracaso característico de un buen leproso.
Mauro
(El Canalla de Capilla del Señor)